martes, 31 de marzo de 2009
Envio De Mi Regalo
lunes, 30 de marzo de 2009
Llegó Mi Regalo!!!!
jueves, 26 de marzo de 2009
Tragicomedias
martes, 24 de marzo de 2009
Soundtrack
lunes, 23 de marzo de 2009
Explicaciones
miércoles, 18 de marzo de 2009
Au Revoir!
martes, 10 de marzo de 2009
Primeros Pasos!
lunes, 9 de marzo de 2009
Dilemas Parte 2
jueves, 5 de marzo de 2009
Encontre a Super Nanny!!
lunes, 2 de marzo de 2009
Respuesta a Sus Respuestas
domingo, 1 de marzo de 2009
Dilemas Parte 1
Hace mucho, pero mucho que tengo mil cosas en la cabeza que me dan vueltas sin parar. Esperaba dilucidar y terminar escribiéndolas con la satisfacción de haber encontrado salidas y he pospuesto tantos días este post por la simple razón de que aun no encuentro la solución a mis dilemas. Es tanto así que ya en todos los blogs he leído lo que yo quiero escribir y sigo sin poderlo hacer. Todas pueden comunicarse, menos yo. No sé ni por dónde empezar.
Como el enredo es bien complicado en mi cabeza, voy a dividirlo en varios post, no sé cuantos resulten al final. De esta forma tratare de organizar mentalmente mis dilemas en 1, 2, 3 y cuantos sean necesarios y me esforzare al máximo por ser clara, no lo prometo, pero lo intentare.
El de hoy es el dilema de la separación que viene acompañado por otros de tipo personal, femenino, profesional y algunos más:
Siendo Luciano nuestro hijo deseado y añorado con todas nuestras ganas, pensaba yo antes de que naciera, que lo mínimo que podía hacer era pasar los 3 primeros años con él antes de enviarlo a una guardería y separarlo de mí. No iba a permitir que otros hicieran por mí, lo que yo puedo hacer en casa. Es que eso de hablar sin saber es muy fácil, carajo. Yo me las sabia todas! Ingenua yo que pensé que el universo de mi hijo se reduciría a mí y a su papá. A pesar de que los dos (los tres, cuando se puede) vivimos calle arriba, calle abajo haciendo mil y una actividades, viendo otras personas, aprendiendo cosas juntos, para él no existe más que su mamá, podemos estar rodeados de 100 personas y Luciano no se despega de mi, LITERALMENTE, o de su papá dependiendo el caso. Le cuesta mucho permanecer un minuto sin nosotros, ya no se trata solo de que no vemos personas, porque ese tema se ha ido resolviendo y nuestra vida social, aunque no es la locura, aguanta como para socializar tranquilamente, pero para él su universo se reduce a nosotros 3, alrededor nada es de su importancia. Cuando llegamos acá decidimos que lo enviaríamos unas horas al día, máximo 4 a la guardería, 4 horas es un tiempo prudencial y más que suficiente tanto para él como para mí, porque yo tampoco es que quiera separarme más, se haría gradualmente empezando por periodos cortos que irían aumentando según su adaptación. Lo que no contaba es que en este país la situación frente a la educación de los más pequeños es toda una locura. Para mi aun sigue siendo inaudito y no entro en detalles porque me enerva esquizofrénicamente. En ninguna ciudad, pueblo, comuna, vereda hay cupos suficientes en las guarderías, ni en Paris ni en ningún lado, siempre hay que hacer una preinscripción y esperar a que otorguen un cupo. Es aconsejable hacerlo cuando se tiene la noticia del embarazo, para asegurar un cupo antes de que el niño tenga edad de ir a la universidad. Si, así, tal cual. Como para mí era un tema tan obvio salir a buscar una guardería en el justo instante en que me pareciera necesario, tarde en hacer las averiguaciones que dieron como resultado la información que mencione, total que estamos en una lista de espera de mínimo 1 año! Si, 1 AÑO! y estos creen que yo voy a resistir, para esa época creo que estaré con una camisa de fuerza y en un manicomio. Sí, porque aquí viene el acompañante del dilema: Yo amo a mi hijo y adoro pasar tiempo con él, pero no puedo más. No soy, ni quiero ser una madre 24 horas. No puedo, simplemente no puedo. Admiro, aplaudo, me quito el sombrero ante las mujeres que han hecho su vida así, sin otra actividad que la del hogar, los hijos y el esposo. Yo quiero retomar una actividad, quiero hacer algo, quiero un tiempo para mí y no necesito más de 3 o 4 horas, (Por ahora, después veremos) que es el tiempo máximo que quisiera que mi hijo compartiera con otros niños de su edad. No sueño con dejarlo el día entero en la guardería, no… no sería capaz tampoco, pero si sueno con un pequeño espacio para mí y otro para él donde pueda entender el mundo sin sus padres. Me parece necesario que conviva con otros de su tamaño y aprenda cosas viéndolos e interactuando con ellos sin buscar siempre mi vigilancia. Y aquí encuentro el primer “pero” a la salida que propone el sistema francés. Como no hay cupos en las guarderías, existen unas señoras aprobadas por el gobierno que cuidan niños en sus casas, Las asistentes maternales. Cuidan entre 3 y 5 niños, de hecho creo que 5 es demasiado. Qué pasa? me cuesta mucho! Yo no estaba preparada para algo así. Yo quería que mi hijo fuera a un lugar donde iba a aprender, a compartir, a desarrollar otras actividades y siento que llevarlo a la casa de una desconocida no le aporta más de lo que significa quedarse en nuestra casa, claro, excepto el estar sin mí. Lo que voy a mencionar son cosas ridículas, porque no son más que suposiciones, que terminarían siendo o no afirmaciones si yo tomara la decisión de agarrar el teléfono y empezara a llamar a las asistentes que tengo en la lista.
1 No va a compartir con niños de su misma edad, de hecho cabe la posibilidad que este rodeado de bebes mas pequeños que el.
2 Estará en una casa de familia, donde hay más adultos o adolescentes, cosa que no me agrada mucho.
3 No creo que la señora se ponga en la tarea de ensenarle cosas y más bien prefiera ponerlos a todos frente al televisor para evitar la fatiga.
(Me parecía que tenia mil mas y no recuerdo cuales son, vamos a dejarlo en esas tres por ahora). En estas condiciones, me cuesta mucho separarme de Luciano, a pesar de que no soporto un día mas en este rol de madre y ama de casa 24 horas, no logro tomar el teléfono y llamar a solicitar una cita con alguna de las asistentes para ver como es. Todos los días me levanto y digo que lo voy a hacer y luego digo que mas tarde y luego que mañana y nunca lo hago. Cada noche me voy a la cama frustrada porque quiero empezar alguna actividad o trabajar o simplemente tomarme un té y leer un libro sin tener a Luciano llorando al lado mío y luego termino en un mar de lagrimas, en los brazos de mi esposo consolándome porque me imagino todo lo que le puede pasar en esa casa de la desconocida y diciendo que mejor me quedo con él, hasta que un santo milagroso en un año nos dé un cupo en la guardería. Me imagino a Luciano llorando como María Magdalena en versión niño de 14 meses cuando salga y lo deje allá en esa casa con la desconocida, me muero de pensar que él no se calma y continua llorando, la desconocida le pega y le hace daño, me torturo pensando que mi hijo va a sufrir en ese lugar y no le va a hacer bien. Ustedes estarán pensando lo mismo que yo en este momento y de verdad quisiera dejar de ser tan loca y negativa y ver las cosas con otro cristal. Ojala pudiera sacar estas ridículas ideas de la cabeza, ojala pudiera simplemente hacerlo y llevarlo, pero me cuesta, no se imaginan cuanto. Como explicarlo... quiero que Luciano pase unas cuantas horas sin mí y yo sin él y no soy capaz de separarme de él y creo que él tampoco de mi.
No se que hacer, supongo que lo primero es llamar, ir, ver, observar como son las condiciones y dejar a un lado las conjeturas y los juicios a priori, pero me da miedo ir y ver que es peor de lo que yo me imagino, o peor, que es mejor de lo que me imagino y que la señora desconocida diga que no tiene cupos o que no acepta cuidar a un niño por tan pocas horas, porque el negocio no es rentable para ella y Luciano le quitaría el cupo a un niño que pueda permanecer el dia completo. Me desconozco, yo no soy asi, siento como si me hubiera convertido en una anciana decrepita, no se que me pasa. En fin…. sufro.
Continuara...
Dato curioso, como para no dejar la tragedia en el aire: Luciano se baila hasta el himno nacional, el swing se lo saco a su madre!